
Creemos en todas las doctrinas básicas del evangelio: la inspiración de la Biblia, la divinidad de Jesucristo, la personalidad del Espíritu Santo, la encarnación, el nacimiento virginal, resurrección corporal y segunda venida de Jesucristo.
Creemos que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, que es nutrido espiritualmente a través de los dones ministeriales, según Efesios 4: 11.
Creemos en la salvación sólo por la gracia de Jesucristo, en la completa redención y en la restauración del creyente.
Creemos en la evangelización mundial y en el cumplimiento de la gran comisión, pues, "no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" - Lucas 4:4.
Creemos en la prerrogativa pastoral en cuanto a la doctrina y por tanto nuestro mensaje es Cristo-céntrico y nos abstenemos de utilizar el púlpito de quienes nos invitan para usurpar el lugar del pastor local.
Creemos que el mensaje bíblico presentado con una aplicación práctica y motivacional es una combinación que impacta al inconverso y edifica la iglesia.
Creemos que el Espíritu Santo está activo trayendo sanidad integral y creando un sentido de interdependencia, koinonía y colaboración entre distintos ministerios en el cuerpo de Cristo.
Creemos que la figura cimera y céntrica en cada actividad es Jesucristo y que todo nuestro esfuerzo debe ir encausado a la glorificación de nuestro Señor.
Creemos en la manifestación de todos los dones espirituales y enfatizamos la sanidad en cuerpo, alma y espíritu. (Pneumasicosomatología)
Creemos que, como ministros, estamos llamados a servir según el don que nos ha sido otorgado a quienes lo requieran; por tanto, estamos en la amplia disponibilidad de llevar nuestro ministerio sin discriminar entre audiencias voluminosas y audiencias "pequeñas".
Nuestro Credo